Por Juan José Carreño, Gerente de Ventas  en SONDA.

Para nadie es un misterio el crecimiento exponencial de la cantidad de datos que día a día se generan. Según Qmee.com, cada minuto en el mundo son enviados 138MM de emails, son vistos más de 5MM de videos, y 293K status de Facebook son actualizados.

Sin el surgimiento de las tecnologías que aportaron la capacidad de procesar grandes y heterogéneos volúmenes de datos de manera distribuida y paralela a costos razonables sería imposible que el concepto de Big Data haya adquirido la relevancia que tiene actualmente.

Las principales consultoras, como IDC y Gartner, apuestan fuertemente por el crecimiento de servicios y soluciones que utilizan Big Data y en todos los estudios de tendencias, el Big Data aparece entre las cinco prioridades principales de los CIO.

Las grandes empresas a nivel global ya han adoptado herramientas de Big Data para agregar valor a su negocio, lo que ciertamente les ha traído las ventajas propias de los early adopters de tecnologías que luego se masifican. Actualmente, hay una serie de estudios que estiman que, para el año 2018, la inversión en servicios relacionados con Big Data y Analytics llegará a más de 40 billones de USD.

En Chile, salvo unas pocas empresas, las soluciones de Big Data son todavía vistas como una alternativa lejana, tal vez para el futuro. Lo que ciertamente es un error.

El análisis de datos no es algo nuevo. Desde que se crearon las primeras aplicaciones y herramientas de cómputo, las empresas tratan de aprovechar la información que estas generan con el fin de tomar mejores decisiones de negocios. Sin embargo, la cantidad, calidad, formato y fuentes de la información se ha ido transformando y multiplicando en los últimos años, mientras las herramientas su análisis se han ido adaptando a estos cambios.

Para enfrentar con éxito un proyecto de Big Data es muy importante darle una intencionalidad estratégica al proyecto y fijar claramente los objetivos que se quieren alcanzar en función de la industria donde opera.

Los principales proyectos de Big Data, según un informe de IBM, tienen relación con  la gestión de clientes y nuevos negocios (53%), eficiencia operacional (40%) y administración de riesgos financieros (scoring y otros), que llegan a un 7%.

Las novedosas tecnologías de cloud, virtualización y bases de datos, permiten que empresas medianas puedan acceder a los beneficios del Big Data, que les permiten realizar análisis descriptivos para saber qué está pasando en sus puntos de venta, diagnósticos para verificar causas de incidentes, análisis predictivo para anticiparse a fallas, o análisis prescriptivo para determinar la ocurrencia de un comportamiento específico de parte de sus clientes.

El tipo de proyecto y las tecnologías que lo sustentan dependerá de la madurez de la empresa y de la intencionalidad estratégica de su proyecto. Actualmente, en Chile hay una serie de proveedores que son capaces de implementar soluciones de Big Data que pueden tener excelentes resultados dada la alta penetración de plataformas y aplicaciones como Twitter, Facebook, Uber, Snapchat, Waze y otras herramientas que generan cantidad importante de datos, que son complementarios a los que generan las aplicaciones propias de las empresas.

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