- La minería registró una caída anual de 12,1%, mientras que el comercio y la industria manufacturera crecieron 4,5%. En términos desestacionalizados, la actividad aumentó 1,9% respecto de agosto, pero cayó 0,9% en doce meses.
La economía chilena logró salir de las cifras negativas en septiembre, pero el resultado continúa reflejando un escenario de bajo dinamismo. Según informó este lunes el Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró un crecimiento de apenas 0,2% en comparación con igual mes de 2025, luego de las contracciones de 1,5% en julio y 1,0% en agosto.
Tras conocerse el indicador, el biministro de Economía, Fomento y Turismo y Minería, Daniel Mas, calificó el resultado como una señal de estabilización, aunque reconoció que todavía está lejos de las necesidades económicas del país.
«El Imacec de septiembre registró un crecimiento de apenas un 0,2%. Es una señal de estabilización, pero muy lejos de lo que Chile necesita y los chilenos merecen», señaló la autoridad. Asimismo, sostuvo que el Gobierno recibe la cifra «con humildad, responsabilidad y un enorme sentido de urgencia», apuntando a que detrás de los indicadores económicos existe cerca de un millón de personas buscando trabajo.
El secretario de Estado también defendió las medidas impulsadas por el Ejecutivo para recuperar el crecimiento, entre ellas el Plan Chile Despega, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y el Presupuesto 2027. «No llegamos al Gobierno para administrar el estancamiento ni para celebrar décimas de crecimiento. Llegamos para poner a Chile nuevamente en marcha», afirmó.
Sin embargo, para el economista y coordinador del Observatorio Económico Social de la Universidad de La Frontera (UFRO), Patricio Ramírez, aunque el resultado representa una señal positiva después de dos meses de retrocesos, todavía no existen antecedentes suficientes para hablar de una recuperación económica.
«El aumento anual de 0,2% en el crecimiento de septiembre sin duda es una señal positiva, considerando las caídas que la economía había tenido en julio, de 1,5%, y en agosto, de 1,0%. Sin embargo, sigue siendo una expansión muy reducida para una economía que necesita recuperar su dinamismo de manera más fuerte y consolidada», explicó.
El académico también llamó a considerar un elemento que incidió en la comparación anual: septiembre de 2026 tuvo un día hábil más que el mismo mes del año pasado, factor que favorece el resultado del indicador.
En esa línea, Ramírez planteó que todavía es necesario observar el comportamiento de los próximos meses para determinar si el resultado marca un cambio de tendencia o corresponde solamente a un repunte puntual. «Si bien puede considerarse este dato como una estabilización incipiente, todavía necesitamos más antecedentes para catalogarlo como una recuperación y un punto de inflexión», advirtió.
Uno de los elementos que explica el resultado es la diferencia entre el desempeño de los sectores económicos. Mientras el Imacec no minero registró un crecimiento anual de 2%, la minería experimentó una fuerte contracción de 12,1%, principalmente por una menor extracción de cobre, afectada por menores leyes del mineral y suspensiones temporales de faenas.
Para Ramírez, el comportamiento del componente no minero fue determinante para evitar un resultado negativo. «Lo positivo y rescatable es que justamente el sector no minero logra este crecimiento. De lo contrario, el resultado hubiese sido una contracción de la economía», sostuvo.
El economista advirtió que el país necesita cifras más robustas para enfrentar un escenario que todavía presenta importantes dificultades, entre ellas una inflación por sobre la meta del Banco Central, una alta desocupación y un mercado laboral debilitado.
«En ningún caso estamos frente a un crecimiento robusto. Es más bien un crecimiento bastante marginal, moderado. Es una economía que deja de contraerse en términos anuales, pero que todavía no muestra claramente una expansión suficientemente generalizada», enfatizó.
Los resultados preliminares del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre, junto con las revisiones de los dos primeros trimestres de 2026, serán publicados por el Banco Central el próximo 18 de noviembre. Estas cifras permitirán tener una visión más completa del desempeño de la economía chilena y evaluar si el leve repunte de septiembre representa el inicio de una recuperación.


